Si el carro está gastando más gasolina, le falta fuerza al acelerar o tiembla en ralentí, es muy probable que los inyectores estén sucios. Con el tiempo se acumulan residuos que dañan la forma en que rocían el combustible.
Un inyector puede verse limpio y seguir goteando o rociando disparejo. La máquina de pruebas es la que muestra si quedó bien o si ese inyector ya está para cambio. Te mostramos cómo estaban antes y cómo quedaron.
Dinos la marca, el modelo y el año, y qué estás notando: gasto de gasolina, falta de fuerza, tironeo o vibración cuando está quieto.